Mientras que escucho las nuevas canciones de mi celular, pienso en todo lo que dicen. Ruido Blanco, de Chopper, por fín cae de nuevo en mis manos. Aún recuerdo el día en que la escuché por primera vez. Una compilación de un foro sobre una lista de canciones me motivó a conseguirla. Y lo hice. Y la escuché. Entonces, escuché un par de temas de Chopper y me fascinaron. Después se convirtió en Reytoro, pero esa ya es otra historia
Ruido Blanco es una excelente canción, no por nada la seleccionaron en dicha recopilación. Habla, principalmente, sobre "el ruido negro". Drogas... Canciones salvajes que controlan las mentes (es inevitable pensar en la cumbia y en el reggaetón, géneros de degradación humana que trata de temas donde degradan a la mujer a un objeto erótico y sumiso, donde hablan de amor sin saber lo que es amor, donde hablan de traición sin saber lo que es traición, donde hablan de problemas de la villa a personas que causan tales problemas y se culpan entre si...). Habla sobre todo eso, o al menos es lo que veo en un primer análisis serio que hice.
Luego de Rudio Blanco, vino Endless Nightmare, de Angkor Vat. Es un tema en inglés, que comienza con una voz femenina infantil preguntándole el nombre a un ser desconocido... Quien, con una voz grave y grutural, dice llamarse Angkor, y le dice que esta en una pesadilla... Un buen tema, que termina diciendo que ella nunca va a volver a dormir... (NEVER SLEEP AGAINNNN). Aunque esté en inglés, la interpreté como los sueños que tenemos y como estos nos asustan cuando en verdad son solo creaciones de nuestra mente que no escapan a la realidad (si, se que diran, que le pregunte a Johnny Deep sobre que le pasó en Elm Street con Freddy...). Pero puedo hacer una doble lectura, recordando el tema de Mägo de Oz "Ancha es Castilla", en el trozo que dice "alguien escribió que la vida es sueño, y los sueños, sueños son", el cual se refiere a Calderón de la Barca y su libro "La vida es sueño". Puede interpretarse como optimista al decir que cualquier cosa que soñemos (despiertos, o el sueño dormido que expresa nuestro subconsciente) puede ser real. O puede interpretarse de forma pesimista al decir que, después de todo, vivimos en un sueño, lo que nos hace creer que nada es real y vivimos en un mundo de apariencias. Esto, relacionando la canción de Angkor Vat, nos dice que ese monstruo, Angkor, no es real. Pero está en la realidad, porque nosotros lo imaginamos ahí. Hay miles de cosas que no vemos pero sabemos que existen. Esto es por nuestro poder de imaginación, que se sustenta con datos que creemos fundamentados. Uno de estos puede ser la creencia de que Angkor es real...
Por último, quiero mencionar para cerrar algo sobre la canción "Corazón de Heavy Metal", de Lujuria. Es un excelente tema, que nos muestra la discriminación hacia los heavies, y que se debe leer en conjunto con "Hoy Gano Yo" de Warcry. Les invito a buscar esas dos canciones. Hago esto porque capaz que les gusta, y se cuelgan leyendo las demás letras. Les pido un favor: no las lean como canción, sino como poema. No quiero que las escuchen (aunque no se los impedire ^^), sino que quiero que lean lo que dice. Estan buenas. Ah, y no interpreten la pureza de la que habla Warcry en su canción tal cual como lo dice, tiene un mensaje oculto que puede ser claramente malinterpretado (yo lo malinterprete al principio... pero despues ya no) y pueden ser acusados de considerarse de un tipo de clase pura y que todos los demas son impuros. No es así, les invito a buscar un mensaje que es simple en su concepto pero que está demasiado oculto.
Saludos a Huayat y a Nico que me miran por tevé!
martes 5 de mayo de 2009
viernes 10 de abril de 2009
Obra Maestra
Pido disculpas a Huayat. Sinceramente, siento vergüenza de mi mismo. Y, una vez más, has dad en el clavo. He escrit mucho, pero la pereza ha hecho mella en mi y me impide trasladar mis escritos a este medio que tanto me ha dado. Por eso, dedico esta narración a Huayat. También a mi amigo Nico, que desde hace poco me sigue y yo a él, un amigo encontrado en el mundo de Azeroth hace tiempo. A ellos dos les dedico este relato, seleccionado previamente en la red FaceBook. Ahora quise volver a publicarlo en este medio, dado que el medio lo merece. Por último, les digo gracias. Gracias, la verdad...
Me levanté. Busqué ese cuadro, pero ya había desaparecido. Me quedé atónito, mirando la nada que ese cuadro representaba. No estaba. Después de tantos años, no estaba. Quise llorar, por haber perdido parte tan importante de mi vida. Pero decidí apartarme. Mi Obra Maestra, como yo la llamaba, ya no estaba en su lugar. Y yo no la había movido, Solo significaba una cosa: las señales se habían cumplido, y yo debía de salir de mi mente.
La obsesión había hecho mella en mi. Me dolió perder mi obra maestra, todo por lo que había vivido. Todo... se lo llevó el tiempo. No, tal vez fué ella. Tal vez no quiere verme asi. Aún asi, no es justo. No tenía por que haberla perdido de nuevo. Ya hice mi vida, ya amé. Solo quise morir en paz, verla hasta el fin de mis dias. Pero no, el destino no quiere eso. El destino quiere que me levante, y eso haré.
Salgo por la puerta sin nada, solo con un puñado de pesos y mi esperanza. Esperanza por un destino que ya fue decidido. Morir. Morir acompañado de ella. Ella ya había abandonado nuestro hogar por segunda vez. Eso sigifica que ya nada me queda aca. Tal vez esa llave no vuelva a tocar su cerradura. Es algo trivial que no interesa ya. No atravesaré más esa puerta. Ahora, la buscaré, a ella. Y no la perderé por tercera vez.
Llueve sobre todo el mundo. Pero a mi ya las gotas no me tocan. Yo ya lloví sobre el polvo. Ya lloví sobre la cama. Ya lloví sobre su carta de despedida. Es imposible que me afecte ya. Camino bajo esa lluvia que quiere cubrir el piso, pero no puede. Nunca lo logrará. Pero lo intenta, y eso es lo que cuenta. Veo en las vidrieras personas felices. Es navidad, y hay mesas donde solo en esa época del año se ve tanta gente reunida. Y siento lástima por ellos. Sigo caminando, y veo a un indigente. Se acurruca contra una pared. Tiene frío, y la lluvia lo moja. Me saco mi abrigo y lo cubro con él. El levanta la cabeza, e intercambiamos miradas. No dice nada, ¿qué puede decir quien no tiene nada, y recibe algo de otro que no tiene nada? Todo está en los ojos. Puede leer en mis ojos. o me queda nada.
Sigo mi camino, y veo un callejón. Entro, y ahí lo veo. Mi Obra Maestra, tirada en un tacho de basura. La voy a tomar, y alguien se me adelanta. Una señora de aspecto decrépito me mira desafiante, mientras que sostiene con sus manos mi preciada Obra Maestra. Recuerdo los pesos. Meto mis manos en mis bolsillos y encuentro un arma. Me enojo conmigo mismo por poseerla. Saco los pesos y se los ofrezco a cambio de mi tesoro. La señora acepta la transacción emocional, y se retira con su botín. El alma me volvió al cuerpo, y ella me mirará por el resto de mis días.
Atrás mio, siento pasos en la lluvia. Me doy vuelta, y veo a un ladrón. Exige mi obra, y me niego. Saca un cuchillo, y yo saco mi arma. El se asusta, y sale corriendo. Miro mi arma, y puedo ver en ella algo terrible. El miedo. Ese miedo que todos sentimos. A la soledad, a la muerte, a la enfermedad, al dolor. Todo es miedo. Pero aún así, seguimos caminando. Yo había decidido seguir mi camino, pero mi Obra Maestra me volvió al carril de la soledad. Lucho contra eso, pero me es imposible. Sería como traicionar el recuerdo de ella. Siento como el corazón me palpita, y recuerdo mis días en casa con ella. Lo recuerdo. Pero ya es deasiado tarde. Llegué a la puerta de mi casa. Debo entrar.
Veo el cuadro, y la tela mojada me devuelve la mirada. Es solo un retrato de un amor que la muerte se llevo. Cuesta creer que se halla ido. Pero se fué. Mi Obra Maestra está en mis manos, esperando. Al tocar la tela, no puedo sentir su piel tbia, solo el frío y mojado óleo. No puedo leer sus ojos mas de los que puedo leerlos de una fotografía. Y vuevo a llorar. Las gotas de lluvia van haciéndose cada vez mas finas, hasta que para de llover. Aún caen gotas en el suelo, sobre el óleo, sobre mis mejillas. No puedo evitar volver a llorar. Nuevamente, la he perdido.
Saco el arma de mi bolsillo. El frío metal predice lo que me espera. Toqueteo el arma, como investigando que será lo que acabará con mi vida. Dejo el cuadro contra la puerta. Ella me mira por última vez. Cierro los ojos, y disparo tres veces. Chau, mi amor. Espero que puedas perdonarme.
Los tres disparos dieron de lleno en su rostro. El cuadro está destrozado. Mi Obra Maestra no será admirada por nadie. Yo la destruí. Tiro el arma al lado del cuadro destrozado, y sigo caminando por la calle. Esa fué a última vez que la perdí. A ella, y a mi Obra Maestra. La lluvia sigue callendo, pese a que ninguna nube tapa la luna llena. Las lágrimas caen sobre mis zapatos, purgando lo poco que quedaba de ese antiguo yo, que se levantaba para admirar su Obra Maestra y se acostaba para mañana volver a hacerlo. Mis manos ya no son mis manos. Mi cuerpo ya no es mi cuerpo. Mi alma ya no es mi alma. Mientras que las últimas lágrimas caen sobre mis mejillas, recuerdo su mirada. Y me estremezco.
Me levanté. Busqué ese cuadro, pero ya había desaparecido. Me quedé atónito, mirando la nada que ese cuadro representaba. No estaba. Después de tantos años, no estaba. Quise llorar, por haber perdido parte tan importante de mi vida. Pero decidí apartarme. Mi Obra Maestra, como yo la llamaba, ya no estaba en su lugar. Y yo no la había movido, Solo significaba una cosa: las señales se habían cumplido, y yo debía de salir de mi mente.
La obsesión había hecho mella en mi. Me dolió perder mi obra maestra, todo por lo que había vivido. Todo... se lo llevó el tiempo. No, tal vez fué ella. Tal vez no quiere verme asi. Aún asi, no es justo. No tenía por que haberla perdido de nuevo. Ya hice mi vida, ya amé. Solo quise morir en paz, verla hasta el fin de mis dias. Pero no, el destino no quiere eso. El destino quiere que me levante, y eso haré.
Salgo por la puerta sin nada, solo con un puñado de pesos y mi esperanza. Esperanza por un destino que ya fue decidido. Morir. Morir acompañado de ella. Ella ya había abandonado nuestro hogar por segunda vez. Eso sigifica que ya nada me queda aca. Tal vez esa llave no vuelva a tocar su cerradura. Es algo trivial que no interesa ya. No atravesaré más esa puerta. Ahora, la buscaré, a ella. Y no la perderé por tercera vez.
Llueve sobre todo el mundo. Pero a mi ya las gotas no me tocan. Yo ya lloví sobre el polvo. Ya lloví sobre la cama. Ya lloví sobre su carta de despedida. Es imposible que me afecte ya. Camino bajo esa lluvia que quiere cubrir el piso, pero no puede. Nunca lo logrará. Pero lo intenta, y eso es lo que cuenta. Veo en las vidrieras personas felices. Es navidad, y hay mesas donde solo en esa época del año se ve tanta gente reunida. Y siento lástima por ellos. Sigo caminando, y veo a un indigente. Se acurruca contra una pared. Tiene frío, y la lluvia lo moja. Me saco mi abrigo y lo cubro con él. El levanta la cabeza, e intercambiamos miradas. No dice nada, ¿qué puede decir quien no tiene nada, y recibe algo de otro que no tiene nada? Todo está en los ojos. Puede leer en mis ojos. o me queda nada.
Sigo mi camino, y veo un callejón. Entro, y ahí lo veo. Mi Obra Maestra, tirada en un tacho de basura. La voy a tomar, y alguien se me adelanta. Una señora de aspecto decrépito me mira desafiante, mientras que sostiene con sus manos mi preciada Obra Maestra. Recuerdo los pesos. Meto mis manos en mis bolsillos y encuentro un arma. Me enojo conmigo mismo por poseerla. Saco los pesos y se los ofrezco a cambio de mi tesoro. La señora acepta la transacción emocional, y se retira con su botín. El alma me volvió al cuerpo, y ella me mirará por el resto de mis días.
Atrás mio, siento pasos en la lluvia. Me doy vuelta, y veo a un ladrón. Exige mi obra, y me niego. Saca un cuchillo, y yo saco mi arma. El se asusta, y sale corriendo. Miro mi arma, y puedo ver en ella algo terrible. El miedo. Ese miedo que todos sentimos. A la soledad, a la muerte, a la enfermedad, al dolor. Todo es miedo. Pero aún así, seguimos caminando. Yo había decidido seguir mi camino, pero mi Obra Maestra me volvió al carril de la soledad. Lucho contra eso, pero me es imposible. Sería como traicionar el recuerdo de ella. Siento como el corazón me palpita, y recuerdo mis días en casa con ella. Lo recuerdo. Pero ya es deasiado tarde. Llegué a la puerta de mi casa. Debo entrar.
Veo el cuadro, y la tela mojada me devuelve la mirada. Es solo un retrato de un amor que la muerte se llevo. Cuesta creer que se halla ido. Pero se fué. Mi Obra Maestra está en mis manos, esperando. Al tocar la tela, no puedo sentir su piel tbia, solo el frío y mojado óleo. No puedo leer sus ojos mas de los que puedo leerlos de una fotografía. Y vuevo a llorar. Las gotas de lluvia van haciéndose cada vez mas finas, hasta que para de llover. Aún caen gotas en el suelo, sobre el óleo, sobre mis mejillas. No puedo evitar volver a llorar. Nuevamente, la he perdido.
Saco el arma de mi bolsillo. El frío metal predice lo que me espera. Toqueteo el arma, como investigando que será lo que acabará con mi vida. Dejo el cuadro contra la puerta. Ella me mira por última vez. Cierro los ojos, y disparo tres veces. Chau, mi amor. Espero que puedas perdonarme.
Los tres disparos dieron de lleno en su rostro. El cuadro está destrozado. Mi Obra Maestra no será admirada por nadie. Yo la destruí. Tiro el arma al lado del cuadro destrozado, y sigo caminando por la calle. Esa fué a última vez que la perdí. A ella, y a mi Obra Maestra. La lluvia sigue callendo, pese a que ninguna nube tapa la luna llena. Las lágrimas caen sobre mis zapatos, purgando lo poco que quedaba de ese antiguo yo, que se levantaba para admirar su Obra Maestra y se acostaba para mañana volver a hacerlo. Mis manos ya no son mis manos. Mi cuerpo ya no es mi cuerpo. Mi alma ya no es mi alma. Mientras que las últimas lágrimas caen sobre mis mejillas, recuerdo su mirada. Y me estremezco.
martes 3 de marzo de 2009
Ese momento
Ya no recuerdo la razón que hizo separarnos. Tal vez me obligué a olvidarla. Aún así, no necesito recordarla.No quiero tratar de arreglar lo que tal vez puedo arreglar. No necesito mil años a tu lado. Solo necesito una palabra más, una respuesta tuya. No pido más, porque no lo necesito. Si ese es tu deseo, dime la razón. Pero no creas que la pido para entender lo que pasó, y tal vez darme cuenta como lo olvidé. No, no lo necesito. Solo es una excusa para volverte a oír. No necesito mas. No necesito besarte, ni siquiera verte a los ojos una vez mas. No, solo necesito saber si aún sigues siendo tu misma, si aún sigues siendo aquella que eras antes de olvidar un porqué que no necesita ser recordado.
La curiosidad es asombrosa. No es un objeto, tan solo es un impulso, o solo una excusa. Por curiosidad, nos olvidamos del peligro hasta que se vuelve inminente. ¿En qué me beneficiaría la curiosidad del saber, cuando hay tantos secretos que sostienen al mundo y nos mantienen bajo un techo teniendo una almohada con nuestro nombre? ¿De qué nos sirve saber secretos de conspiraciones y guerras, de seres extraterrestres cuando ni siquiera sabemos que otras asombrosas culturas están conviviendo y luchando contra el exterminio de la globalización? De nada. Solo nos hará asombrarnos de lo que no sabíamos, y nos preguntamos si los demás lo saben. Luego nos sentimos bien porque creemos saber lo que habita en el mundo, cuando ni siquiera sabemos si adoran a un dios benévolo o a un dios hambriento de sacrificios. Por eso mismo, no quiero saber el porqué. No quiero recordarlo. No lo necesito, tu estás ahi, y yo aquí. Eso es lo que se, y eso es lo que me basta saber.
Pero hay algo que si me intriga. ¿Y tú? ¿Qué piensas tú? ¿No extrañas aunque sea un segundo pasado antes del momento que olvidé? Tal vez a ti te pasa lo mismo que a mi. Puede que si. Aun así, ¿Qué importa? Tu estás aquí, y yo ahí. El leer esto te hace trasladarte a un espacio donde el tiempo es medido por los latidos de tu corazón, y la razón de dirección no existe.
Ahora, me despido. Tal vez nunca te llegue esta botella, porque el océano es inmenso. Ni hablar que con el calentamiento global, está creciendo cada vez más. Aún asi, no me interesa. Algún día llegará. Ni la muerte me impedirá dejar de quererte. Aunque olvide el momento en que todo terminó, aún recordaré el día en que todo empezó. Y con esome basta.
La curiosidad es asombrosa. No es un objeto, tan solo es un impulso, o solo una excusa. Por curiosidad, nos olvidamos del peligro hasta que se vuelve inminente. ¿En qué me beneficiaría la curiosidad del saber, cuando hay tantos secretos que sostienen al mundo y nos mantienen bajo un techo teniendo una almohada con nuestro nombre? ¿De qué nos sirve saber secretos de conspiraciones y guerras, de seres extraterrestres cuando ni siquiera sabemos que otras asombrosas culturas están conviviendo y luchando contra el exterminio de la globalización? De nada. Solo nos hará asombrarnos de lo que no sabíamos, y nos preguntamos si los demás lo saben. Luego nos sentimos bien porque creemos saber lo que habita en el mundo, cuando ni siquiera sabemos si adoran a un dios benévolo o a un dios hambriento de sacrificios. Por eso mismo, no quiero saber el porqué. No quiero recordarlo. No lo necesito, tu estás ahi, y yo aquí. Eso es lo que se, y eso es lo que me basta saber.
Pero hay algo que si me intriga. ¿Y tú? ¿Qué piensas tú? ¿No extrañas aunque sea un segundo pasado antes del momento que olvidé? Tal vez a ti te pasa lo mismo que a mi. Puede que si. Aun así, ¿Qué importa? Tu estás aquí, y yo ahí. El leer esto te hace trasladarte a un espacio donde el tiempo es medido por los latidos de tu corazón, y la razón de dirección no existe.
Ahora, me despido. Tal vez nunca te llegue esta botella, porque el océano es inmenso. Ni hablar que con el calentamiento global, está creciendo cada vez más. Aún asi, no me interesa. Algún día llegará. Ni la muerte me impedirá dejar de quererte. Aunque olvide el momento en que todo terminó, aún recordaré el día en que todo empezó. Y con esome basta.
viernes 6 de febrero de 2009
Mi Hobby
Estoy decepcionado. ¿De quién, qué, o qué tanto? No importa. Solo estoy decepcionado.No tengo motivos para estarlo. Estoy disfrutando de unas buenas vacaciones. No se si merecidas. Eso nunca lo sabré. Tampoco se si estuve verdaderamente de vacaciones. Porque, después de todo, ¿qué son las vacaciones? ¿Secuestrar a la rutina? ¿Creer que no existe nada que te afecte, al menos por un tiempo? ¿No pensar? Ahi está mi problema. Soy un despistado. Siempre lo fuí. Mi entretenimiento es pensar, imaginar situaciones. No llegando al punto de la demencia. Solo imaginar cosas en un marco real. Pequeñas situaciones que podrían pasar. No existe la ciencia ficción en esas situaciones.
Pero pese a todo, mi problema no es ese entretenimiento. Mi problema es que lo hago intuitivamente. No pienso "Oh, ahora pensaré que pasaría si los científicos abren la verdadera caja de Pandora. Aquella que ni el poder del átomo ni la destrucción de la muerte roja encierra." Lo hago intuitivamente a toda hora. En este momento no, porque estoy concentrado. Me gusta escribir, y me es fácil centrarme en lo que quiero decir.
A veces entrevero mucho al lector. Eso hace que abandone su cruzada para la comprensión de mis textos. Por eso, lo diré claro. Estoy decepcionado. Esta especie de hobby que tanto me gusta acabará costándome la atención del mundo. Algún dia me matará. Suena paranoico,pero no le tengo miedo. Obviamente, como todo ser humano me esmero por sobrevivir. Los suicidas tampoco desean morir, pero ven el suicidio como la solución mas fácil a sus problemas. Solo digo que la inmortalidad es mucho más macabra que la muerte.
He tocado varios puntos en mi relato. Ese es mi objetivo. Porque de eso estoy desilusionado. he tratado de tomar vacaciones de este Hobby. Dejar de pensar. ¿Que sentido tiene, si me hace feliz? Ese es el problema. Repensar algunas cosas siempre es más inútil. Como el proverbio griego: "mientras que el cobarde duda, el valiente va, triunfa y vuelve". Por eso, debo parar este hobby. El viejo Carpe Díem se está perdiendo en mi. Ese empeño que le ponía a usar al pasado solo cuando lo necesite está siendo reemplazado. Por eso estoy decepcionado. Lo he vuelto a hacer. Lo predije, ya lo sabía. Te he mareado, lector. No pido disculpas, no las necesito. Tu, lector de rostro desconocido, te has asomado sin que yo te avisase. Eso para mi vale mas que tus disculpas. Por eso, te digo gracias.
Pero pese a todo, mi problema no es ese entretenimiento. Mi problema es que lo hago intuitivamente. No pienso "Oh, ahora pensaré que pasaría si los científicos abren la verdadera caja de Pandora. Aquella que ni el poder del átomo ni la destrucción de la muerte roja encierra." Lo hago intuitivamente a toda hora. En este momento no, porque estoy concentrado. Me gusta escribir, y me es fácil centrarme en lo que quiero decir.
A veces entrevero mucho al lector. Eso hace que abandone su cruzada para la comprensión de mis textos. Por eso, lo diré claro. Estoy decepcionado. Esta especie de hobby que tanto me gusta acabará costándome la atención del mundo. Algún dia me matará. Suena paranoico,pero no le tengo miedo. Obviamente, como todo ser humano me esmero por sobrevivir. Los suicidas tampoco desean morir, pero ven el suicidio como la solución mas fácil a sus problemas. Solo digo que la inmortalidad es mucho más macabra que la muerte.
He tocado varios puntos en mi relato. Ese es mi objetivo. Porque de eso estoy desilusionado. he tratado de tomar vacaciones de este Hobby. Dejar de pensar. ¿Que sentido tiene, si me hace feliz? Ese es el problema. Repensar algunas cosas siempre es más inútil. Como el proverbio griego: "mientras que el cobarde duda, el valiente va, triunfa y vuelve". Por eso, debo parar este hobby. El viejo Carpe Díem se está perdiendo en mi. Ese empeño que le ponía a usar al pasado solo cuando lo necesite está siendo reemplazado. Por eso estoy decepcionado. Lo he vuelto a hacer. Lo predije, ya lo sabía. Te he mareado, lector. No pido disculpas, no las necesito. Tu, lector de rostro desconocido, te has asomado sin que yo te avisase. Eso para mi vale mas que tus disculpas. Por eso, te digo gracias.
viernes 19 de diciembre de 2008
Cuando la carne se convierte en voluntad
Me sentía en un estado de ebriedad. ¿Viste? Meto palabras lindas, y todo el texto parece que va a dar a algo pensativo. Pero no, me siento borracho por eso. Sangre por todos lados, y yo lo disfruto como si las balas nunca se acabaran, y los cargadores en mi bolsillo sean infinitos...
Todo lo que se interponga es un blanco. Todo esto es hermoso. Creen que me vencerán, pero alguien que ha perdido todo no puede perder mas. No, no podrán conmigo. Aunque me maten, solo me harían un favor. Acabare con estos malditos que me cagaron la vida. No porque este bien, o por hacer un lugar mejor, o por venganza. No, simplemente para que antes de morir vean que hay personas que no pueden ser derrotadas. Esas personas están sobre la misma ley que el hombre creó para el orden, y el caos la compró. Esos hombres y mujeres que, con su voluntad de hierro, pueden destruirse a si mismos. Son capaces hasta de asesinar a su propia familia, para protegerlos de las garras de la tortura y la violación. Si, esas personas son las que mas fáciles pueden tocarse, porque ellos siempre pegan mas fuerte.
Por eso, mataron a mi familia solo para darme un mensaje. Yo les daré mi mensaje, malditos. El mismo gobierno esta corrupto, guardaban escopetas bajo su escritorio, y en el sótano vendían drogas. Ja! Que gracia. Un gobierno que lucho contra las drogas, termino presa de las mismas. La droga del dinero los consumió... Y ahora yo tengo la cura. Sangre por todos lados, sangre sucia, corrupta. No siento nada, ni satisfaccion ni remordimiento. Soy un hombre con voluntad, una voluntad que puede construir un edificio solo, desde sus cimientos hasta su techo. Puedo nadar a mar abierto, aunque sepa que moriría en el intento. Saltar un precipicio, o dormir entre escorpiones venenosos. La voluntad que me envuelve me hace forjar el mundo. Mis emociones se fueron con mi familia. Ya solo estoy para responder el mensaje. Yo, y mi amada AK-47, testimonio de la Guerra Fría, testimonio de un choque de ideas. Yo, con mi AK-47, con un mundo, solo necesito mi voluntad. Destruyo sus vidas, sus hogares, sus negocios. Los borraré de la faz de la tierra. Ah, uno con una Magnum. Impresionante. Quien será mas rápido? Mi hombro vuela, pero su cabeza estalla. Sangre y violencia por todos lados. Yo que odié la violencia, ahora la reclamo, por mi voluntad. No extraño mi hombro, pero si el sostener el mango de mi arma. No importa, mi voluntad hace que la sostenga solo con una mano. Mi voluntad... Hasta donde me llevará mi voluntad?
Hombres uniformados se acercan, y me apuntan. Mis oídos están sordos por el sonar de las balas, y ellos responden. Yo, detrás de la pared, alimento su suelo con su sangre. Ellos reclaman la mía. No son ejecutivos, ni negociadores. Solo matones, ese es su trabajo. Por un momento dudo. Siempre creí que las armas deberían estar en exposiciones en museos o colecciones privadas. En cacerías deportivas o tiro al blanco. Ahora dudo de mi voluntad. ¿Será que no es mi voluntad, sino mi instinto lo que hace eso? No, el instinto siente, tiene sentimientos que harían vomitar a cualquier persona. No, no es instinto. Entonces, ¿que siento en este momento? Mi voluntad hace que camine sobre su sangre, que siga avanzando hasta el intocable, el que personalmente hizo la llamada para la ejecución de mi familia. "El levantamiento en armas y la revolución no son la solución", "el pacifismo y la evolución son la respuesta", "quienes saben gobernar deben gobernar, la democracia solo dice quien es el que pudo acarrear mas votantes a las urnas"... Así pensaba yo, pero ahora no pienso. Solo mato, yo, que solo las coleccionaba, pase a adoptar esta hermosa AK-47 como mi brazo, como si fuera parte de mi cuerpo, y de mi voluntad.
Ahí esta, el sonriendo. Atrás de un vidrio. Me dispongo a terminar una etapa de mi trabajo. Vidrios blindados. El sonríe... sonríe. Esta fumando, mientras que yo nunca he tocado un cigarro. Tiene un whisky en la mano, cuando yo solo prefiero la grappamiel, el whisky del campo. Sonríe..., porque sabe que es intocable. ¿Intocable? Pondré a prueba ese título. Nada es eterno. Tranco la puerta con llave, y me siento. Lo miro fijo, en una habitación sin nada. El me mira, y exagera una carcajada. ¿Cuantas familias habrían temblado con esa muestra de malicia y alegría, de regocijo y triunfo? El también es un hombre de voluntad. Permitió que todos esos murieran, en su nombre. Pero no..., me equivoco. No tiene una voluntad como la mía. Es simplemente cobarde... Ahora oiremos al cerdo chillar.
Tomo la estufa a gas que hay al lado. La apago. Saco el tapón del gas, y dejo que libremente ande por el lugar. Salgo por la puerta, trancándola luego de pasar. Saco mi querido Zippo. Lo lanzo prendido bajo la rendija de la puerta. No cabe, pero el gas ya había empezado a salir. Una llamarada del infierno sale por debajo de la puerta, pero la puerta no se quema. Es anti-incendios. Lo supuse. Entro, y sigue sonriendo. Disparo, donde el vidrio está mas rojo. El vidrio vuela en mil pedazos, y el cerdo comenzó a chillar. Disfruto del momento, y apunto. Una bala silencia al cerdo. Me derrumbo. Y ahora? Que hacen los hombres con voluntad? Que hacen los hombres sin sentimientos? Misión cumplida. Cambio y fuera. ¡¡¡¡¡Ya voy familia!!!!!
El reporte policial dijo que un hombre asesino a sangre fría a todas las personas de un edificio. Una oficinista que había entrado como empleada el primer día dijo que sintió disparos, y de repente, todo el mundo tenia armas en sus manos. Una compañera dijo "sabia que antes de jubilarme llegaría este momento. Maldición, hay que hacer callar a este bastardo". Nunca creyó que eso ocurriría en ese pulcro y respetado lugar. Se descubrieron los laboratorios de drogas, y toda la corrupción salio a luz. Ese misterioso asesino retrasó al crimen organizado en un año de trabajo. Corto una cabeza, pero los demás se disputaron el lugar de quien acabó de morir. Eso llevo a una guerra interna, que termino en una red de traiciones y soplones. La mayoría de las organizaciones criminales cayó.
Nunca nadie supo quien fue el hombre. Su rostro deformado, sus dientes totalmente destruidos, sus restos quemados... No quedó nada de él. Muchos sacaron especulaciones, unas absurdas y otras no tanto. Pero ese último piso quedó totalmente destruido. Solo el testimonio de la nueva administrativa. Nadie supo el porque de ese acto de violencia extrema. El asesino fue enterrado por personas comunes y corrientes. Lo enterraron en un cementerio, pero con una placa sin nombres. Una gran palabra, en letras grandes y doradas, decía "Gracias". Bajo esas letras, un epitafio en letras negras. "Agradecidos las personas comunes que habían olvidado que los poderosos son poderosos porque los vemos como poderosos". La tumba tubo miles de flores, y el cajón fue llevado por hasta seis personas.
Un niño le pregunto a su madre por que le hacían eso a un asesino que mató a tanta gente. La madre, quien estaba buscando trabajo por haber quedado desocupada luego de que un loco matara a todos sus compañeros de trabajo, le respondió a su hijo, con lágrimas en los ojos. "Este desconocido no fue un asesino. Este desconocido fue un hombre sin remordimientos. Hijo, yo escuche eso en la oficina, pero no hice nada. Ese hombre combaría al mundo, pero ninguno de mis compañeros quería que cambie. No se lo digas a nadie, pero el no fue un asesino. El no sufrió ni disfruto esa matanza, sino no se hubiera suicidado. El solo quiso demostrar que nadie es intocable, por lo que nadie debe hacer lo que las víctimas hicieron. Hijo, que te quede claro algo. Hoy el mundo ha comenzado a cambiar. Ese hombre se sacrifico para que eso pasara. Si digo su nombre, el símbolo de todo eso desaparecerá, y será simplemente un hombre. Pero el, así, con un Gracias en la tumba, se convirtió en símbolo de lo que esta por venir. Agradécele tu también hijo. Gracias a el, tu tendrás un futuro mejor que el pasado que yo viví. Agradecele, aunque no entiendas nada de lo que digo. Agradecele!"
Todo lo que se interponga es un blanco. Todo esto es hermoso. Creen que me vencerán, pero alguien que ha perdido todo no puede perder mas. No, no podrán conmigo. Aunque me maten, solo me harían un favor. Acabare con estos malditos que me cagaron la vida. No porque este bien, o por hacer un lugar mejor, o por venganza. No, simplemente para que antes de morir vean que hay personas que no pueden ser derrotadas. Esas personas están sobre la misma ley que el hombre creó para el orden, y el caos la compró. Esos hombres y mujeres que, con su voluntad de hierro, pueden destruirse a si mismos. Son capaces hasta de asesinar a su propia familia, para protegerlos de las garras de la tortura y la violación. Si, esas personas son las que mas fáciles pueden tocarse, porque ellos siempre pegan mas fuerte.
Por eso, mataron a mi familia solo para darme un mensaje. Yo les daré mi mensaje, malditos. El mismo gobierno esta corrupto, guardaban escopetas bajo su escritorio, y en el sótano vendían drogas. Ja! Que gracia. Un gobierno que lucho contra las drogas, termino presa de las mismas. La droga del dinero los consumió... Y ahora yo tengo la cura. Sangre por todos lados, sangre sucia, corrupta. No siento nada, ni satisfaccion ni remordimiento. Soy un hombre con voluntad, una voluntad que puede construir un edificio solo, desde sus cimientos hasta su techo. Puedo nadar a mar abierto, aunque sepa que moriría en el intento. Saltar un precipicio, o dormir entre escorpiones venenosos. La voluntad que me envuelve me hace forjar el mundo. Mis emociones se fueron con mi familia. Ya solo estoy para responder el mensaje. Yo, y mi amada AK-47, testimonio de la Guerra Fría, testimonio de un choque de ideas. Yo, con mi AK-47, con un mundo, solo necesito mi voluntad. Destruyo sus vidas, sus hogares, sus negocios. Los borraré de la faz de la tierra. Ah, uno con una Magnum. Impresionante. Quien será mas rápido? Mi hombro vuela, pero su cabeza estalla. Sangre y violencia por todos lados. Yo que odié la violencia, ahora la reclamo, por mi voluntad. No extraño mi hombro, pero si el sostener el mango de mi arma. No importa, mi voluntad hace que la sostenga solo con una mano. Mi voluntad... Hasta donde me llevará mi voluntad?
Hombres uniformados se acercan, y me apuntan. Mis oídos están sordos por el sonar de las balas, y ellos responden. Yo, detrás de la pared, alimento su suelo con su sangre. Ellos reclaman la mía. No son ejecutivos, ni negociadores. Solo matones, ese es su trabajo. Por un momento dudo. Siempre creí que las armas deberían estar en exposiciones en museos o colecciones privadas. En cacerías deportivas o tiro al blanco. Ahora dudo de mi voluntad. ¿Será que no es mi voluntad, sino mi instinto lo que hace eso? No, el instinto siente, tiene sentimientos que harían vomitar a cualquier persona. No, no es instinto. Entonces, ¿que siento en este momento? Mi voluntad hace que camine sobre su sangre, que siga avanzando hasta el intocable, el que personalmente hizo la llamada para la ejecución de mi familia. "El levantamiento en armas y la revolución no son la solución", "el pacifismo y la evolución son la respuesta", "quienes saben gobernar deben gobernar, la democracia solo dice quien es el que pudo acarrear mas votantes a las urnas"... Así pensaba yo, pero ahora no pienso. Solo mato, yo, que solo las coleccionaba, pase a adoptar esta hermosa AK-47 como mi brazo, como si fuera parte de mi cuerpo, y de mi voluntad.
Ahí esta, el sonriendo. Atrás de un vidrio. Me dispongo a terminar una etapa de mi trabajo. Vidrios blindados. El sonríe... sonríe. Esta fumando, mientras que yo nunca he tocado un cigarro. Tiene un whisky en la mano, cuando yo solo prefiero la grappamiel, el whisky del campo. Sonríe..., porque sabe que es intocable. ¿Intocable? Pondré a prueba ese título. Nada es eterno. Tranco la puerta con llave, y me siento. Lo miro fijo, en una habitación sin nada. El me mira, y exagera una carcajada. ¿Cuantas familias habrían temblado con esa muestra de malicia y alegría, de regocijo y triunfo? El también es un hombre de voluntad. Permitió que todos esos murieran, en su nombre. Pero no..., me equivoco. No tiene una voluntad como la mía. Es simplemente cobarde... Ahora oiremos al cerdo chillar.
Tomo la estufa a gas que hay al lado. La apago. Saco el tapón del gas, y dejo que libremente ande por el lugar. Salgo por la puerta, trancándola luego de pasar. Saco mi querido Zippo. Lo lanzo prendido bajo la rendija de la puerta. No cabe, pero el gas ya había empezado a salir. Una llamarada del infierno sale por debajo de la puerta, pero la puerta no se quema. Es anti-incendios. Lo supuse. Entro, y sigue sonriendo. Disparo, donde el vidrio está mas rojo. El vidrio vuela en mil pedazos, y el cerdo comenzó a chillar. Disfruto del momento, y apunto. Una bala silencia al cerdo. Me derrumbo. Y ahora? Que hacen los hombres con voluntad? Que hacen los hombres sin sentimientos? Misión cumplida. Cambio y fuera. ¡¡¡¡¡Ya voy familia!!!!!
El reporte policial dijo que un hombre asesino a sangre fría a todas las personas de un edificio. Una oficinista que había entrado como empleada el primer día dijo que sintió disparos, y de repente, todo el mundo tenia armas en sus manos. Una compañera dijo "sabia que antes de jubilarme llegaría este momento. Maldición, hay que hacer callar a este bastardo". Nunca creyó que eso ocurriría en ese pulcro y respetado lugar. Se descubrieron los laboratorios de drogas, y toda la corrupción salio a luz. Ese misterioso asesino retrasó al crimen organizado en un año de trabajo. Corto una cabeza, pero los demás se disputaron el lugar de quien acabó de morir. Eso llevo a una guerra interna, que termino en una red de traiciones y soplones. La mayoría de las organizaciones criminales cayó.
Nunca nadie supo quien fue el hombre. Su rostro deformado, sus dientes totalmente destruidos, sus restos quemados... No quedó nada de él. Muchos sacaron especulaciones, unas absurdas y otras no tanto. Pero ese último piso quedó totalmente destruido. Solo el testimonio de la nueva administrativa. Nadie supo el porque de ese acto de violencia extrema. El asesino fue enterrado por personas comunes y corrientes. Lo enterraron en un cementerio, pero con una placa sin nombres. Una gran palabra, en letras grandes y doradas, decía "Gracias". Bajo esas letras, un epitafio en letras negras. "Agradecidos las personas comunes que habían olvidado que los poderosos son poderosos porque los vemos como poderosos". La tumba tubo miles de flores, y el cajón fue llevado por hasta seis personas.
Un niño le pregunto a su madre por que le hacían eso a un asesino que mató a tanta gente. La madre, quien estaba buscando trabajo por haber quedado desocupada luego de que un loco matara a todos sus compañeros de trabajo, le respondió a su hijo, con lágrimas en los ojos. "Este desconocido no fue un asesino. Este desconocido fue un hombre sin remordimientos. Hijo, yo escuche eso en la oficina, pero no hice nada. Ese hombre combaría al mundo, pero ninguno de mis compañeros quería que cambie. No se lo digas a nadie, pero el no fue un asesino. El no sufrió ni disfruto esa matanza, sino no se hubiera suicidado. El solo quiso demostrar que nadie es intocable, por lo que nadie debe hacer lo que las víctimas hicieron. Hijo, que te quede claro algo. Hoy el mundo ha comenzado a cambiar. Ese hombre se sacrifico para que eso pasara. Si digo su nombre, el símbolo de todo eso desaparecerá, y será simplemente un hombre. Pero el, así, con un Gracias en la tumba, se convirtió en símbolo de lo que esta por venir. Agradécele tu también hijo. Gracias a el, tu tendrás un futuro mejor que el pasado que yo viví. Agradecele, aunque no entiendas nada de lo que digo. Agradecele!"
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